lunes, 7 de octubre de 2013

Somos más que un puñado de adolescentes que aparentemente no saben lo que quieren. Sabemos perfectamente lo que queremos, aquellas metas que deseamos alcanzar y, por ello, cada día damos lo máximo de nosotros mismos para conseguir nuestras metas. Somos completamente conscientes de que somos las generación del futuro, todo está en nuestras manos, pero sinceramente, no podemos dejar las cosas peor de lo que están... Estamos en la edad de experimentar, de probar las cosas para así darnos cuenta de lo que de verdad queremos, y cuando nos damos cuenta de lo que queremos, removemos tierra, mar y aire para tenerlo. Nos estresamos con mucha facilidad, pero nos meten demasiada presión. Este es nuestro último curso, a partir de aquí tomaremos direcciones distintas, algunos perderemos el contacto, por eso disfrutaré este año como si el mundo se acabase al siguiente!

viernes, 4 de octubre de 2013

Hipocresía

''Mientras ella, cautivada por su dulce mirada, le sonreía; él ya estaba pensando a qué chica le hablaría al llegar a casa''.
Hoy me he levantado eufórica, con ganas de recuperar todo el tiempo perdido entre tú y yo. Con ganas de amarte una y otra vez, de hacer florecer sentimientos que se encontraban cautivados en mi interior. Amar y hacer como si nada es la peor sensación que puede existir. El amor incita a la alegría, incita a gritar, saltar, abrazar...
El amor es algo positivo, aunque muchas veces sea ciego, ¿pero y eso qué más da? ¿Por qué no expresamos nuestros sentimientos sin tapujos? Basta ya de sentirnos censurados, de tener miedo al qué dirán, a los comentarios de la gente. Si tú eres feliz el resto sobra, ya que si tú no eres feliz por ti mismo, nadie va a serlo por ti. DISFRUTA DEL AMOR MIENTRAS DURE ♥

jueves, 3 de octubre de 2013

GAB

Cuando miro alrededor y veo lo difícil que se hace la vida, lo empinada que es la cuesta, sonrío por dentro pensando “no estoy sola, tengo dos grandes amigas que me apoyan”. La verdad es que hay ciertos trayectos de la vida que no hubiera podido completarlos sola. No se cuanta gente podrá decir esto, ojalá que muchas, pero lo que en realidad siento es que no existen demasiadas personas como vosotras y agradezco que os haya puesto en mi camino.
No estaba sola en el mundo, que es tal vez uno de los mayores sentimientos de desolación que pueda existir. No sentirse sola es ser feliz, es sentirse protegido, es saber que a alguien le importa lo que te está sucediendo. Pensadlo, ¿no es increíble?.
Hoy pensé en vosotras, tal y como hago cada día. Me hicisteis creer en aquello que creía perdido o creía no era para mí; me habéis devuelto la felicidad que creí que ya no volvería, secasteis mis lágrimas cuando todo iba mal, y me apoyasteis en los peores momentos . Hemos llorado y reído juntas hemos suspirado de alegría y de emoción. Vuestras palabras han sido mi guía en mis momentos de desconcierto. Me enseñasteis que las lágrimas de vez en cuando son buenas y que liberan tensiones.
Demostramos que una verdadera amistad no conlleva necesariamente años, sino que se forma de momentos y experiencias especiales como las que  hemos compartido en poco tiempo. Me demostrasteis vuestro cariño siempre que podíais. 
Nuestra amistad trasciende las barreras y desafía la distancia. No necesitamos decir una palabra cuando algo sucede pues nuestro silencio nos delata y es nuestro corazón el que por nosotras habla. Sois increíbles, especiales y por eso hoy os digo que en todo este tiempo he aprendido que la amistad hay que cuidarla con pequeños detalles, una bolsa de chuches, un abrazo, una tarde de terapia o una mirada puede calmar muchas desesperaciones. 

Direcciones contrapuestas


Amor y orgullo, dos conceptos tan dispares el uno del otro... Dos direcciones, de las cuales sólo es posible coger una.                                                                                                                                                 
Si escoges el orgullo, perderás aquello a lo que de verdad amas por tu egoísmo, y poca gente da segundas oportunidades. El orgullo es una de las peores cosas que existen, no sólo te haces daño a ti mismo, sino a la gente que te rodea, por eso a veces es mejor tragarte tu orgullo a tiempo que arrepentirte toda la vida.                                                                                                                                                       
Si escoges el amor, serás feliz durante un tiempo. El amor no es algo que dure para siempre, se acaba, se desgasta, y lo único que quedan son los recuerdos comunes entre dos personas. De pequeños nos inculcan la idea de que el amor es precioso, que es lo más bonito del mundo, ¿pero por qué no mencionan sus consecuencias? Noches enteras llorando, canciones que te hacen recordar algo que ya se fue, ganas de gritar, de estallar. En el amor no todo es felicidad, cuando se acaba todo se vuelve negro hasta que alguien te devuelve esa luz.                                                                                                                                  
Si existiera un término medio entre amor y orgullo las cosas serían más fáciles.                                                                                                                                 

De pequeños lo único que queríamos era ser mayores, jugábamos a disfrazarnos de nuestros padres, ponernos los tacones de mamá o la corbata de papá, maquillarnos como si fuéramos auténticos payasos. Y bien, cuando alcanzamos esa edad en la que ya somos mayores, lo único que queremos es dar marcha atrás en el tiempo y volver a ser esos niños a los que lo único que les preocupaba era pintar sin salirse de las líneas, comer, jugar y dormir. Los niños pequeños son felices, no sufren las heridas del amor, ni tienen que pasarse los días estudiando duro para alcanzar sus metas. Quiero volver a ser lo que era antes, dar marcha atrás en el tiempo y recuperar a toda esa gente que se fue y que nunca volverá.